Eso de tener los días contados es una amenaza muy común cuando vemos películas, pero es en realidad parte de nuestra vida!, claro que esto viéndolo de un lado dramático. Pero es que en realidad en muchas ocasiones de nuestra vida hemos sentido esa mezcla de sentimientos cuando una etapa está por terminar.
Y es que en estos momentos tengo los días contados, hay una etapa de mi vida que está por terminar, y como todo cambio me produce esa sensación de angustia, tristeza, alegría y emoción combinados. Ya estamos casi a mediados de febrero, a menos de un mes para que tenga que entregar el reporte final de mi proyecto, el cual por cierto no he empezado :-s y que debe tener 15000 palabras, en inglés! … pero no sólo eso me asusta! ya la última semana de marzo tendré que dar una presentación de mi proyecto! y con esa presentación se termina mi master. Ya no recibiré más el dinero de la beca, ya no tendré esta vida de estudiante que tantas alegrías y experiencias me ha dejado, ya no veré a los amigos que he logrado hacer durante este tiempo ni tendré el siguiente paso definido.
Cuando uno es estudiante el camino es díficil, pero definido, la mayoría de veces el siguiente paso esta identificado, la decisión es tomarlo o no. Pero lo más complicado viene después, al terminar y descubrir que ya no hay un siguiente paso, sino en cambio se está en un cruce de caminos, con diferentes destinos, con diferentes retos y diferentes objetivos. Y peor aún es no saber exáctamente si los caminos que se ven a simple vista son todas las opciones que se tiene! y es aquí cuando vienen momentos de pensar y más difícil aún: DECIDIR.
Definitivamente terminar este curso es un gran cambio, y es que de verdad que esta beca ha sido una maravilla, me ha dado la experiencia de aprender, conocer, crecer, convivir.. y es que una experiencia así le cambia la vida a uno. Y como todo lo que empieza tendrá que terminar, pero me dejará un increible arsenal de conocimiento y experiencia, no solo a nivel profesional sino también a nivel personal. Pero, aunque el terminar me entristece, también me emociona el pensar que pronto veré a mi familia de nuevo, a mis antiguos amigos y me emociona también lo que vendrá después ya de regreso en mi patria.
Solo espero poder conservar los amigos que he hecho aquí, poder aplicar los conocimientos que adquirí y valorar más aún lo que tendré.
p.s. A mí en general me gustan mucho los libros, no me haré pasar por una gran lectora, porque sé que hay personas que leen mucho más que yo, como mi amigo Omar quien ha leído de todo! jejeje, pero el punto está en que muchas veces me han impactado frases que he leído y que por mi mala memoria y por lo dejada que soy, no los puedo ni recordar ni los he llegado a transcribir. Sin embargo, últimamente, me he propuesto que de ahora en adelante si los apuntaré, ya tengo la libretita con un lápiz junto a mi cama, y trataré de en cada post compartir con ustedes una de estas frases que me han gustado. Aquí les dejo la primera:
“La sabiduría nos llega, cuando ya no sirve para nada” (Gabriel García Márquez, El amor en los tiempos del cólera)